Hace tiempo que estoy en esta máquina computarizada y ya me resigné a salir. Me dí cuenta que hay otros como yo, ahí afuera, y todos estamos viajando a sitios lejanos y desconocidos: seguimos hurgando desde las planicies de los buscadores y desde las montañas de foros, hasta los más desérticos blogs y hasta impenetrables fotologs; por insondables caminos de luz y sonido intentando encontrar, donde anda ese otro aparato, que lleva adentro la voluntad del ser amado.


Imagen Esterescópica
