Hay una persona que me cuida y me ama
me alimenta desde que tengo recuerdo
y reservó para mí un lecho y un hogar.
En los días me llama, cariñosamente, y me conversa.
Este ser amado cuido en un principio de mis padres,
quienes lo cuidaron también y lo amaron a su vez.
Y me enseñaron que estará junto a mí hasta mi muerte...
y entonces cuidara también de mis hijos; porque él, es mi Dueño.
